martes, 28 de enero de 2014

Don Enedino Montiel el de los ojos extrañamente melancólicos.


                      Se decían rumores como que cuando joven anduvo con Zapata peleando las tierras, pero otros afirmaban que el espíritu de Zapata había reencarnado en el y mucho más cosas, lo cierto es que ese hombre de estatura baja se le ponía al tu por tu a los del ejercito, a los de la Judicial o a quien fuera necesario.

Cuando Pronuncian el nombre de Don Endino, las caras de los campesinos se llenan de júbilo, ese hombre desvencijado por el tiempo les dio mucho a todos los del ejido del Fuerte, por eso la emoción de ellos cuando se habla de él, y es que hace algunos años cuando ya eran los últimos años de la repartición de tierras, a los peones pobres de toda la región del rió del norte, ni siquiera un poquito de polvo les dieron, y la cosa era que a los que les dieron ni las sembraban, Don Enedino se fue a enterar que uno de los terratenientes usaría las tierras para construir un lujoso fraccionamiento, y cuentan que se molesto tanto, que dijo “¿Como en medio de nuestra miseria vienen los pinches ricos a presumir lo que nos roban?” Y cosa de 3 días organizo a mas de 150 familias para invadir los terrenos del interesado fraccionador.

Cuando llego el ejercito a sacar a los “invasores cuentan que don Enedino bien Tranquilo se puso frente de ellos y les exigió de forma muy cordial que salieran de las tierras, el General del Ejercito burlesco le espeto.

--No más eso nos faltaba que este pinche indio nos diera ordenes... ¡ahorita mismo los vamos a fusilar!

Don Enedino levanto su Zarape Amarillo y les dijo “ora si pinches guachos cabrones tirenle pa que ustedes también vuelen junto conmigo”

El ejercito sin más que hacer se retiro de las tierras, al día siguiente en los principales periódicos se comentaba sobre don Enedino como ¡peligroso Terrorista!

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