miércoles, 5 de diciembre de 2012

La Creación de las Juntas de Conciliación y Arbitraje.-



El primer antecedente de la creación de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, se encuentra en un proyecto de Ley  presentado el 17 de Septiembre de 1913 a la Cámara de Diputados y que tenía por objeto reformar las fracciones VII Y XII del artículo 75 y 309 del Código de Comercio.

En aquel contexto el proyecto de reformas  de 1913 preveía  la existencia de organismos  paritarios formados en cada estado o ramo industrial, mismas que se les denominaba como “Juntas”  a las cuales se les otorgaba  entre otras facultades  las de fijar los salarios mínimos  y resolver las diferencias  que se suscitaban entre patrones y trabajadores  ya fuera por la inteligencia y cumplimiento de los contratos o cualquier otro motivo.

Se proponía que las resoluciones que las resoluciones dictadas por esas juntas debían tener carácter de sentencias arbitrales y no admitían otro recurso que el de responsabilidad, en caso que hubiera mediado cohecho o soborno, como hemos dicho el proyecto no prospero.

a)    La ley del Trabajo, promulgada en Veracruz por el General Cándido Aguilar, el 19 de octubre de 1914, que creo las juntas de Administración Civil, encargadas de  oír las quejas  de patronos y obreros y de dirimir las diferencias que entre ellos se suscitaren, oyendo  a los representantes de los Gremios y en caso necesario al correspondiente Inspector del Gobierno  (articulo 12)  estas juntas reorganizadas  posteriormente y con procedimientos mas adecuados, habrían de tener una gran influencia en el desarrollo del Derecho Laboral.

b)    El decreto numero 45, expedido por Agustín Millán, Gobernador Interino del estado de Veracruz y publicado en la gaceta oficial, el 14 de diciembre de 1915, siguió los lineamientos trazados por el decreto de Cándido Aguilar. El articulo 5to  de este decreto obligaba a las asociaciones de los trabajadores a registrarse ante las juntas de Administración Civil  y autorizaba a los sindicatos de los centros obreros a construir bolsas de trabajo, para la colocación de los desempleados, formación de bibliotecas y capacitación de trabajadores. Conforme a esta normatividad los propietarios de empresas o los representantes de cualquier negociación que se negaren a discutir  y a reconocer a las asociaciones de trabajadores a registrarse antes las juntas de Administración civil y autorizaba a los sindicatos de los centros obreros a construir bolsas de trabajo, para la colocación de los desempleados, formación de bibliotecas y capacitación de trabajadores. Conforme a esta normatividad los propietarios de empresas o los representantes de cualquier negociación que se negaran a discutir y a reconocer a las asociaciones profesionales y sindicatos legalmente, constituidos, se hacían acreedores a una sanción pecunaria que iba de los $ 50.00 a los $250.00, o el doble en caso de reincidencia.

Candido Aguilar

c)    El proyecto de la Ley del Salario Mínimo y de las Juntas de Avenencia (también conocida como Ley de Uniones Profesionales) elaborado por la sección de Legislación social, integrada por José Natividad Macías,  Luis Manuel Rojas y coordinado por el Ing. Félix Palavacini, publicado en el periódico “El Pueblo” el 28 de Enero de 1915, constituye un antecedente directo de las juntas de Conciliación y Arbitraje, en tanto que fue este trabajo preparatorio el que, como proyecto, reviso el constituyente de 1916, la elaboración de dicho proyecto se atribuye a una orden de Venustiano Carranza. En efecto, conforme a este proyecto de las juntas de avenencia, organismos paritarios, se establecieron en el Distrito Federal y en las entidades federativas para cada giro o industria, según lo determinara la entonces existente Secretario de Fomento, dichas juntas podían fijar los salarios mínimos en el giro o industria cuando surgieran conflictos o dificultades entre ellos; vigilar el exacto cumplimiento de la ley; recibir quejas de trabajadores y empresarios, y de servir de arbitro en las cuestiones que especialmente les fueran sometidas. En este ultimo caso, las decisiones de las juntas de avenencia serian obligatorias, sin que pudieran recurrirse. Las juntas estaban integradas por 5 representantes propietarios y 2 suplentes, de los empresarios, e igual numero de los trabajadores; los acuerdos se tomaban por mayoría simple de votos y si había empate, correspondía resolver en última instancia a la indiciada Secretaria de fomento con voto de calidad.

d)    La Ley del 14 de Mayo de 1915, contenida en Decreto numero 59, promulgada por el General Salvador Alvarado, que se caracterizo por haber creado el consejo de Conciliación y el Tribunal de Arbitraje, constituye el primer antecedente de los organismos tripartitos, pues en el segundo capitulo, intitulado Conciliación y Arbitraje Obligatorio, se reglamentaba la integración y funcionamiento de los tribunales del trabajo en el estado de Yucatán con representantes de Trabajadores, patrones y gobierno.

(Es necesario establecer una forma practica para solucionar los conflictos que a diario surgen entre el capital y el trabajo… que es indispensable dar margen para que patrones y obreros se entienden de mutuo acuerdo y así se establezca un acercamiento racional y puedan entenderse mejor, ya que ambas fuerzas deben mirarse con simpatía y respeto y no con repulsión y odio como hasta hoy…)  

Creándose, en consecuencia un consejo de conciliación y un comité de Arbitraje integrado con cuatro miembros de planta y 2 accidentales, de los cuales los de planta serian elegidos 2 por los comerciantes, hacendados y propietarios, industriales y demás patrones y los otros 2 por comités, sindicatos y demás agrupaciones obreras.
Al producirse un conflicto concreto, cada sector propondría a un miembro accidental y el ejecutivo del estado designaría un arbitro con carácter de permanente para ejercer las funciones de tercero en discordia, las funciones de estos comités eran principalmente de carácter conciliatorio, pero el consejo quedaba facultado para dictar una resolución que de no ser apelada en 24 horas ante el tercero en discordia, quedaba firme. La resolución de este último era inapelable.

e)    Posteriormente el 11 de diciembre de 1915, el propio Salvador Alvarado, derogo el decreto a que se refiere el inciso anterior, para expedir la Ley del Trabajo del Estado de Yucatán, en lo que se creaban tribunales industriales “Que imparten justicia inmediata y oportuna, sin la lentitud desesperante de los juicios ordinarios”.

En la misma se establecen juntas de conciliación y un Tribunal de Arbitraje  (… que se encargaran de aplicar en toda su extensión las leyes del trabajo, teniendo completa libertad y amplio poder ejecutivo dentro de esta legislación. Esta organización, en esencia, constituye un poder independiente, de manera que el capital y el trabajo ajusten sus diferencias automáticamente, buscando siempre la forma mas justa para ambos, sin acudir a las huelgas que siempre son nocivas para los intereses de todos.
Las juntas se establecieron por Distritos industriales, con 4 representantes de cada sector (2 titulares y 2 suplentes) por lo que se refiere al distrito de Mérida y por un titular y un suplente para los demás.

De no prosperar la conciliación, el expediente pasaba al Tribunal de Arbitraje que se integraba con 3 miembros: un representante de los trabajadores, electo por todas las uniones de trabajadores del estado, un representante de los patrones electos por todas las uniones y patrones del estado y un juez Presidente… que será nombrado por las Juntas de Conciliación que se reunirán en Mérida una vez al año en la ultima decena del mes de diciembre. Si en dicha reunión no se llega a un acuerdo sobre este nombramiento. El ejecutivo del estado lo nombraría.

Una primera reglamentación, francamente precaria, de la estructura y funcionamiento de las juntas de conciliación y arbitraje, se produjo en el mismo año de 1917, sobre un proyecto del grupo jacobino  (DO del 3 de diciembre). Se trata de una Ley de doce artículos, los primeros 9 de naturaleza orgánica y los últimos 3 procesales, lo que genero un verdadero mecanismo de juicios de barandilla, valioso para economías elementales pero notablemente insuficientes con poco que la economía creciese. 



En 1926 el Presidente Plutarco Elías Calles, propondría en vigor le reglamento de las juntas de conciliación y arbitraje, se diseño en el reglamento un autentico proceso civil vestido de laboral, pero las apariencias no podían engañar.

A partir de ese entonces y por muchos años atenuado por la SCJN y desde 1980 por la reforma procesal.

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